domingo 29 de noviembre de 2009

ACTIVIDADES PROGRAMADAS


Reunión de los Lunes:

Se realiza el 30 de Noviembre desde las 19 como ha sido usual.

Reuniones de Meditación:

No habrá actividades durante la primera quincena de Diciembre.


domingo 18 de octubre de 2009

NOVIEMBRE: SESION DE MEDITACION DINÁMICA


REUNION DE HOLOINSPIRACIÓN
(MEDITACIÓN DINÁMICA)
reunión de 2 horas coordinada
por Miguel Grinberg



Hay dos opciones para el
venidero fin de semana:


Viernes 27 - de 19 a 21

Sábado 28 - de 15 a 17

arancel $ 100

Confirmaciones de interesad@s:

mundogrinberg@hotmail.com
contestador: 4343-3768

(no habrá reuniones los fines de
semana del 4 y 11 de diciembre pues
festejaremos la
Fundación Espiritual 2010
en Traslasierra y en Rosario)


miércoles 11 de febrero de 2009

TALLERES HOLODINÁMICOS 2009



La HOLODINAMIA® no es una terapia: consiste en una nutrición vivencial orientada a evitar “carencias” críticas. Esas que tarde o temprano suelen malograr el potencial innato de la gente.

Hemos nacido para la plenitud, no para la insuficiencia. Somos originariamente participantes de una danza cósmica ilimitada. Pero no nos han “educado” para tal celebración. Inspirarse holodinámicamente es descubrir –como psiconautas, exploradores del espacio interno– una galaxia inesperada, en cada pliegue de nuestra íntima naturaleza.

Cada reunión consiste en dos horas de labor. La tarea es apacible, en un grupo relativamente limitado (de 8 a 10 personas), en gran parte recurre a estímulos sonoros y, en las etapas más intensivas, a materiales audiovisuales.


HOLODINAMIA 2009

Orientador: Miguel Grinberg

(Talleres en preparación para el trimestre final 2009)


HoloInspiración (Sesión Unitaria): experiencia de refuerzo

HoloExploración (Nivel I): experiencia vivencial intensiva

HoloFluencia (Nivel II): vivencia perceptiva expansiva

HoloEvolución (Nivel III): capacitación de animadores


Contacto:

mundogrinberg (arroba) hotmail.com

http://mundogrinberg.blogspot.com

recados: 4343-3768

lectura recomendada:
(SOLICITARNOS MÁS INFORMACIÓN)



viernes 6 de febrero de 2009

NUEVOS LIBROS DE MIGUEL GRINBERG

(en librerías de la República Argentina)


A partir de la certidumbre de que todo lo que existe está en vías de transformación, esta obra explora nuestro potencial espiritual, psíquico, erótico y evolutivo con énfasis en la necesidad de reinventar el amor. Nos comunica vivencias para existir sin lastres, indagar la consciencia profética, explorar los recursos del Tantra y entregarse a todo lo que hay de sagrado en la existencia personal y universal. Manifiesta que "el amor se amasa como el pan, es una amalgama cuyo resultado final resulta imprevisible. Transforma a quienes aman y transforma también a quienes son testigos de tal cúspide artesanal. Amar y ser amados, esa es nuestra misión en la Tierra. No nacimos para sojuzgar pueblos, ni para acopiar fortunas. Llegamos desnudos y partimos desnudos. La eternidad es un congreso de amantes empedernidos." Este libro es para todos los que anhelan convertir su vida –progresivamente– en una celebración colmada de significado y de gozo infinito.


Acerca del autor: Miguel Grinberg, uno de los más lúcidos y comprometidos exploradores del impulso evolutivo de la especie humana durante el siglo XX, publicó revistas legendarias (como Mutantia), fundó redes ecológicas locales e internacionales, desarrolló el concepto de Multiversidad, creó una dinámica meditativa llamada Holodinamia, y mediante traducciones, ediciones y obra personal concretó alrededor de cuarenta libros donde ha desplegado su sensibilidad poética, visionaria y espiritual. En la actualidad dirige la Colección Biogramas de la editorial Capital Intelectual y realiza programas de rock por Radio Nacional de Buenos Aires.


La Ecología Espiritual expuesta en este libro es una herramienta para indagar intensamente los potenciales latentes de la persona, en armonía con su vocación natural de paz y el papel que puede desempeñar en el marco de una sociedad donde las calamidades que conocemos no predominen destructivamente. Surge con nitidez en este momento, la clara percepción de que sin un expansivo desarrollo metafísico, no podrán resolverse los grandes problemas del mundo material.

Lejos de la protesta ambiental inocua, SOMOS LA GENTE QUE ESTÁBAMOS ESPERANDO, traza las coordenadas de la llamada Eco-Civilización, invitándonos a replantear la normalidad vigente, reemplazando nuestro modo egoico por una expresiva consciencia de evolución.

Conceptos como eco-hábitats y comunidades, aldea intencional, agricultura orgánica, biorregionalismo, permacultura y tecnologías socialmente apropiadas son revisados en sustancia. Un credo trasformador se despliega en estas páginas con firmes intenciones de establecer un cambio esencial; éste es el momento, y toda la tierra es el lugar.

Miguel Grinberg resume en esta obra su visión sobre el nexo entre la espiritualidad y una cultura solidaria cuyos pilares están hoy construyendo pioneros planetarios en múltiples latitudes.

Publicado por KIER, Av. Santa Fe 1260, Buenos Aires -

“Nos toca vivir en el final de una era y en los umbrales de otra. Somos eternos y no lo sabemos. Confundimos a menudo la eternidad con la inmortalidad y corremos en direcciones erróneas en pos de espejismos y alucinaciones. Eterno es lo que vive para siempre. Inmortal es lo que no muere. Nosotros, como seres biológicos, estamos inevitablemente destinados a cumplir un ciclo vital definido. Pero durante ese trayecto, en general no vivimos, nos preparamos para ‘la vida’, rondamos en múltiples direcciones a la espera de la oportunidad de vivir. Soñamos, idealizamos, viajamos, estudiamos, fantaseamos, simulamos la vida. Y nos quedamos mayormente en la hipótesis, sin alcanzar la consumación. Se piensa en la eternidad como ‘un lugar’ que es preciso alcanzar. De ninguna manera: la eternidad está en nosotros. Cuando nos damos cuenta de eso, se convierte en una vivencia cumbre.” M.D.G.
(Ediciones Deva's - Av. Corrientes 1752 - Buenos Aires)












MENSAJE DE LOS ANCIANOS HOPI

Estuvieron diciéndole a la gente que ésta es la Undécima Hora.
Ahora deben regresar y decirle a la gente que la Hora ha llegado.
He aquí las cosas que deben considerarse:
¿Dónde están viviendo?
¿Qué están haciendo?
¿Cuáles son sus relaciones?
¿Están en el vínculo correcto?
¿Dónde está el agua?

Conozcan su huerto:
Es tiempo de que pronuncien su Verdad.
De que construyan su comunidad.
Sean buenos unos con otros.
Y no busquen fuera de sí mismos al líder.

¡Esta podría ser una buena época!

Hay allí un río que fluye muy rápido.
Es tan grande y raudo que asustará a algunos.
Tratarán de aferrarse a la orilla.
Sentirán que son destrozados y sufrirán mucho.

Sepan que el río tiene un destino.
Los mayores dicen que debemos soltar la orilla
Y deslizarnos hacia el centro del río.
Manteniendo abiertos los ojos, y las cabezas por encima del agua.

Vean quién está allí con ustedes y celebren.

A esta altura de la historia, no tomaremos nada como personal
Y mucho menos a nosotros mismos,
Pues en el momento en que lo hacemos
Nuestro crecimiento y viaje espiritual se detienen.

La época del lobo solitario concluyó.
¡Reúnanse!

Cancelen la palabra combate en su actitud y vocabulario.

Todo lo que hagan desde ahora debe hacerse de modo sagrado.
Y celebrando.

Somos la gente que estábamos esperando.

Nación Hopi – Oraibi, Arizona





CULTURA \ LITERATURA ESPIRITUAL
Agencia Télam – domingo 5 de noviembre 2006

Un puente entre lo espiritual y el materialismo ecologista

Es el eje del libro "Somos la gente que estábamos esperando", de Miguel Grinberg. La obra se inscribe en la línea de literatura espiritual tradicional pero con una concepción diferente a la enarbolada por los hippies en los años '60

La confluencia entre lo espiritual y el materialismo ecologista es el eje del libro "Somos la gente que estábamos esperando", de Miguel Grinberg, que se inscribe en la línea de literatura espiritual tradicional pero con una concepción diferente a la enarbolada por los hippies en los años 60.

Editor y traductor de Gandhi, Thomas Merton, el Dalai Lama, el maestro Eckhart, Rumi, Padma Sambava, entre otros pensadores, Grinberg lleva escrito, publicado y traducido más de veinte libros que recuperan un ideario muy disímil al "materialismo occidental".

"La literatura espiritual vive un boom que responde a una necesidad interna de la gente, para aclarar ante todo un mal entendido: que esa percepción de lo sagrado no es necesariamente una religión. Muchas veces lo espiritual produce rechazo porque se lo ve como algo clerical y no es así. Subyace en todas las religiones pero no es asumido institucionalmente por ninguna", dijo Grinberg en diálogo con Télam.

Para el autor, en Oriente se ha priorizado esa lectura de la realidad como lo muestra "el hinduismo, el budismo y todas las variaciones que encontramos de estas corrientes tradicionales de Japón y China que rescatan lo que en Occidente consideran sobrenatural y el misticismo".

"En Occidente después del divorcio de la ciencia y la religión hace más de tres siglos el pensamiento espiritual se convirtió en descartable por la sencilla razón que no podía ser cuantificado a nivel de mercado. Lo único que se le ha pedido a la gente en los últimos cien años es que sea contribuyente o consumidora cuando el ser humano tiene una sensibilidad trascendente que va más allá", sostuvo Grinberg.

Según el autor, el auge silencioso de una literatura con el acento puesto en lo espiritual, "se puede observar en las traducciones crecientes de bibliografía oriental y no por un efecto de marketing, sino porque la gente está tratando de discernir qué es lo que hace acá, cuál es su misión".

La necesidad de un cambio a juicio de Grinberg tiene que ver además con la supervivencia de nuestra especie, "porque no hay suficiente planeta para desarrollar la economía en los términos planteados por el desarrollo occidental".

Con este libro, recién publicado por Kier, el autor trata de construir un puente a partir de su experiencia en el activismo verde y en la práctica de la técnica tibetana de meditación.

"He comprobado que en el área espiritual se ha insistido en la búsqueda trascendental sin prestar atención al mundo concreto. Y el activismo ha visto en el camino a lo espiritual, todo el tema confesional. Ahora hay un entroncamiento entre ambas tendencias y a diferencia del pasado no está la búsqueda de notoriedad. Es una revolución sutil", apuntó Grinberg.

"Una revolución que como especificó en el libro -precisó- se desarrolla a través de las eco-aldeas, los movimientos de agricultura orgánica, la permacultura, los movimientos de tecnologías apropiadas, que se dan en todo el mundo, aunque de una forma inadvertida".

A diferencia de la revolución de los 60 de los hippies, "se trata de no hacer olas, de priorizar el sí y no precuparse por el no. Algo distinto a los movimientos contestatarios, cuando se apelaba a la moral del sistema. Luego de comprobarse que el sietema es inmoral cada cual siembra lo que considera en lo personal y comunitario. Hace su tarea sin detenerse a cuestionar al prójimo que no la hace".

Esa revolución sutil, insistió Grinberg, "se puede detectar en internet a través de distintos blogs. Allí se establecen redes de comunicación que van más rápido que cualquier sistema, No se trata de salvar a la humanidad pero por lo menos de diseñar una faja de futuro que tenga que ver con el alma de la gente y no con las ficciones de la sociedad de consumo".

Según el pensador norteamericano Ken Wilber, que desde Colorado predica esta conciencia integral que se resalta en el libro, "sólo el 2 por ciento de la humanidad está en sintonía con estas ideas".

"No se trata de formar un movimiento para demostrar que existimos. Existimos a pesar de la manipulación del sistema y evitamos la confrontación porque nos quita energía para seguir consolidando una nueva actitud", concluyó.

martes 25 de noviembre de 2008

Un llamado a la cordura planetaria



2008: Año Internacional del Planeta Tierra


Por resolución de la Asamblea General de las Naciones Unidas, 2008 ha sido declarado el Año Internacional del Planeta Tierra, iniciativa que constituye el mayor esfuerzo internacional que se haya destinado en la historia para promover las ciencias de la Tierra.

Por Miguel Grinberg

Si bien esta iniciativa promovida desde comienzos de 2006 no recibió en su momento la atención debida de la prensa internacional, hoy se presenta como una nueva alternativa global frente a una crítica situación surgida del cambio climático, la destrucción sistemática del mundo natural y la contaminación creciente de los recursos vitales que hacen posible la existencia de los seres humanos y de otras especies animales y vegetales.

Allí donde los políticos por un lado, y los ambientalistas por el otro, han fallado en la creación de una conciencia social acerca de los peligros circundantes, los científicos están dando un paso al frente para tratar de abrir nuevas vías de acceso para la solución (o la mitigación) de conocidas amenazas para todos por igual.

La idea de realizar este cónclave crucial se remonta a cinco años atrás, cuando la Unión Internacional de Ciencias Geológicas (IUGS) y la División de Ciencias de la Tierra de la UNESCO comenzaron a trabajar mancomunadamente en una iniciativa para proclamar un Año Internacional con estas características, a fin de lograr que la sociedad garantice un uso mayor y más eficaz de los valiosos conocimientos acumulados por los 400 mil geocientíficos del planeta, esperanza expresada en su subtítulo, Earth Sciences for Society (Ciencias de la Tierra para la Sociedad).

En marzo de 2007, la Asociación Geológica Argentina, en su carácter de Comité Nacional de la IUGS, en conjunto con el Consejo Superior Profesional de Geología, la Asociación Paleontológica Argentina, la Asociación Argentina de Geofísicos y Geodestas, la Asociación Argentina de Sedimentología, la Asociación Argentina de Mineralogía, la Asociación Argentina de Geólogos y Geofísicos Petroleros, el Grupo Argentino de Hidrogeología y la Comisión de Investigaciones del Cuatenario, constituyeron el Comité Nacional para implementar las actividades pertinentes del Año Internacional en nuestro país.

La celebración del Año Internacional del Planeta Tierra persigue crear conciencia en la sociedad del vínculo crucial existente entre la Humanidad y el planeta Tierra. Y simultáneamente demostrar el inmenso potencial de las Ciencias de la Tierra para la creación de un futuro equilibrado y perdurable que permita incrementar la calidad de nuestra existencia, y a la vez salvaguardar la dinámica planetaria que la hace posible.

Los promotores de esta reunión cumbre sin precedentes consideran que las sociedades del mundo “hiper-desarrollado” se han convertido en el mayor y más rápido factor no extraterrestre que puede modificar y alterar la dinámica planetaria. Y se propone, desde una difusión pública adecuada, una educación expansiva y una enseñanza racional de las cuestiones relacionadas con las Ciencias de la Tierra. Si logran su objetivo, las sociedades actuales podrán enfrontar el futuro con esperanza.

Entre los objetivos de la iniciativa están la reducción de los problemas de salud y entender mejor los aspectos médicos de las ciencias de la Tierra, mejorar la comprensión sobre cómo se plasman los recursos naturales con el fin de reducir la tensión política, mejorar el entendimiento sobre la evolución de la vida, aumentar el interés en las ciencias de la Tierra en el seno de la sociedad en general, y animar a más jóvenes para que estudien ciencias de la Tierra en la universidad.

Según otra declaración de los organizadores, el Año Internacional del Planeta Tierra "procura conseguir 20 millones de dólares estadounidenses de la industria y los gobiernos, cuya mitad gastará en co-financiar la investigación y la otra en actividades de divulgación". Ted Nield, presidente del Comité del Programa de Alcance, expresó que la cifra de 20 millones de dólares fue "calculada al azar", cuando se concibió la idea al principio, en 2001. "Ahora estaríamos esperando más de 20 millones, ya que desde entonces nos ha alcanzado la inflación", añadió.

"Por supuesto, hasta 10 millones de dólares es mucho dinero para actividades de divulgación", señaló el doctor Nield, "no tanto quizá para la ciencia, pero funcionará como un plan de co-financiación, así que esperamos propuestas de investigadores que ya tengan garantizada alguna financiación".

La resolución de Naciones Unidas enfatizó que resulta evidente que la abundante información científica disponible sobre nuestro planeta no se aprovecha y es poco conocida por el público y los responsables de la adopción de políticas y decisiones. Por ello, la Asamblea General de la ONU, dio este paso convencida de que la enseñanza de las Ciencias de la Tierra proporciona instrumentos para el uso perdurable de los recursos naturales y para construir la infraestructura científica necesaria para un razonable desenvolvimiento socio-económico.

El esfuerzo del Programa de Ciencias del Año Internacional del Planeta Tierra se está viabilizando a través de diez temas multidisciplinarios de relevancia para la sociedad:

1. Aguas subterráneas: El agua es un recurso escaso a escala global que genera tensiones entre comunidades vecinas. La explotación de acuíferos subterráneos, no renovables a corto plazo, debe realizarse con el conocimiento científico y la planificación adecuados.

2. Peligros naturales: La reducción de los daños causados por terremotos, inundaciones, erupciones volcánicas, etc., es una obligación de la sociedad. Los expertos consideran que sólo una adecuada planificación del territorio, en la que las Ciencias de la Tierra sean un elemento clave, permitiría mitigar y convivir con tales riesgos.

3. Tierra y Salud: Se estima que comprender las interacciones entre atmósfera, hidrosfera, biosfera y litosfera es vital para asegurarnos un futuro en condiciones medioambientales no especialmente peligrosas para nuestra salud.

4. Clima: El estudio de las señales geológicas dejadas por los ciclos climáticos recientes, aporta una ingente base de datos sobre los factores que los han gobernado en el pasado. Así, podremos desentrañar el verdadero impacto de la actividad humana en el proceso del cambio climático actual.

5. Recursos naturales: La humanidad es actualmente una feroz consumidora de materiales terrestres y combustibles fósiles. El conocimiento de los recursos naturales a nuestro alcance es la única solución posible para su aprovechamiento sensato en el futuro.

6. Tierra profunda: Variados métodos geofísicos permiten conocer el interior de la Tierra, que es el corazón que impulsa y genera toda la geodiversidad que la humanidad aprovecha y disfruta bajo su delgada y arrugada piel. El conocimiento de la dinámica de la Tierra profunda está detrás de todas las aplicaciones geológicas presentes y futuras.

7. Océanos: Dos tercios de la superficie del planeta están constituidos por los océanos. Explorarlos puede proporcionar nuevos recursos. Además, una quinta parte de la población vive cerca de las costas, donde se deben conocer los riesgos en relación a tsunamis o con variaciones del nivel del mar.

8. Megaciudades: El desarrollo de las ciudades más importantes del planeta no puede ser infinito. Son inmensos sumideros de recursos hídricos, energéticos y de materiales de construcción. Para su seguridad y crecimiento duradero, se requiere un conocimiento exhaustivo del subsuelo.

9. Suelos: La suelos sostienen la vida humana y son el hábitat de una infinidad de microorganismos que cumplen funciones de transformaciones bioquímicas. Conocer este eslabón entre la litosfera y la atmósfera contribuye a prevenir problemas de polución y erosión, y permite utilizar los suelos de manera sostenible.

10. Tierra y Vida: La biosfera hace de la Tierra un sistema único en conglomerado planetario. Es responsabilidad de todos comprender los múltiples factores que controlan los procesos de la vida, en el pasado y en el presente, y proteger la biosfera actual.

Como iniciativa celebratoria, este programa proseguirá hasta fines de 2009. La ONU ya previó que 2010 sea el Año Internacional de la Diversidad Biológica. Tal vez, de la confluencia entre la comunidad geocientífica actual y la juventud alerta del globo emane una expansiva sensibilización colectiva sobre la importancia de los procesos y recursos de la Tierra; la prevención, la reducción y mitigación de los desastres; y la urgente creación de un mundo auténticamente civilizado.


*Miguel Grinberg ha recibido el Premio Global 500 de Naciones Unidas, es autor de los libros "Celebración de la vida intensa" (Deva´s), "Somos la gente que estábamos esperando" (Kier) y “Cómo vino la mano” (Gourmet Musical).

miércoles 27 de junio de 2007

EVOLUCIONAR ES IMPRESCINDIBLE


ECOLOGIA ESPIRITUAL
Designios noosféricos
Miguel Grinberg


En su acepción más básica, la noosfera es considerada como el conjunto formado por los seres inteligentes con el medio en que viven. Los abordajes más sofisticados la definen como un campo inmaterial donde la comunicación y la interacción humana podrían eventualmente evolucionar hasta un punto donde el pensamiento consciente se globalizaría y sería masivamente compartido. Algunas enciclopedias la definen como la esfera más sutil de la consciencia humana y la actividad mental, especialmente en su influencia sobre la biosfera, y siempre en el contexto de la evolución universal.

Todo ello abarca la evolución del pensamiento, la sociedad, el conocimiento y las capacidades de la vida en una textura para la cual algunos usan como referencia incluyente “lo espiritual”, en tanto otros prefieren una denominación más técnica: “metaconsciencia”. En todo caso, la noosfera resume la totalidad de nuestro conocimiento y sabiduría colectiva, y viene desplegándose con mucha más celeridad que nuestros potenciales biológicos. Durante los últimos mil años nuestra biología apenas si ha evolucionado. En cambio, durante los cien años más recientes la tecnología, la cultura, la cibernética y los dones noéticos han acelerado de modo descomunal la comprensión de nuestro papel como especie en el universo, tanto individual como colectivamente.

No faltan quienes afirman que la noosfera es en verdad mucho más: una región de la consciencia colectiva y del pensamiento super-humano, las ideas, la creatividad y la comunicación que amalgaman expansivamente a los seres humanos. Y hasta sostienen que los avances de la Internet y las tecnologías de la inteligencia artificial poseen la llave para impulsar a la noosfera hacia horizontes inimaginables.

La percepción determinante de la noosfera surgió hace casi un siglo atrás, cuando la asumieron varios inspirados pensadores. En este caso, suele hacerse referencia a una confluencia que tuvo lugar en París (1926) entre el paleontólogo jesuita francés Pierre Teilhard de Chardin, el científico ruso Vladimir Vernadsky, y el filósofo parisino Jules Le Roi, que estudiaba bajo la guía del filósofo Henri Bergson, articulador del concepto élan (impulso) vital. Ese mismo año, el místico hindú Sri Aurobindo (luego fundador de Auroville, una “ciudad del futuro”) tuvo las visiones que lo indujeron a fundamentar una filosofía de la consciencia supramental. Y ese mismo año, el filósofo sudafricano Jan Christian Smuts publicaba una obra profética titulada Holismo y Evolución, pilar fundacional del pensamiento holístico contemporáneo.

Como gobernador de Ciudad del Cabo, Smuts se convirtió en carcelero de un joven hindú revolucionario, Mohandas K. Gandhi (el futuro Mahatma). Ambos eran vehementes lectores y admiradores del poeta visionario Walt Whitman. Y frecuentemente el prisionero era llevado al despacho de su captor para que ambos debatieran trechos de la obra del profeta estadounidense. En particular fragmentos de su Canto del Camino Abierto: “Todo cede paso al progreso de las almas. Todo progreso es el necesario emblema y sostén del progreso de las almas de los hombres y las mujeres por las grandes rutas del Universo.”

En otra latitud, distante pero psíquicamente contigua, dos años después, en Francia, el laureado escritor Romain Rolland y el espiritualista húngaro Edmond Bordeaux Székely fundaban un movimiento visionario en base al pensamiento de los antiguos esenios palestinos: la Sociedad Biogénica Internacional. Su credo expresaba: “Creemos que la posesión más preciosa es la vida. Creemos que hay que preservar la vida vegetal de nuestro planeta: la hierba que llegó hace cincuenta millones de años, los árboles majestuosos que llegaron hace veinte millones de años, preparando nuestro planeta para el hombre. Creemos que para mejorar la vida del hombre en nuestro planeta, debemos empezar con esfuerzos individuales, ya que todo depende de los átomos que lo componen.”

Hay una noosfera emergente donde los humanos somos convocados a desplegar la totalidad de nuestros potenciales naturales a fin de confluir con la naturaleza terrestre y la infinita circunstancia cósmica. Aplicada a nuestra realidad espiritual, la consigna “darse a luz” equivale a nacer de nuevo en el contexto de una visión compartida que fusione nuestras almas con los procesos vitales de la Tierra y las potentes vibraciones del plasma universal. Esto no tiene que ver con las ideologías y las patologías imperiales que laceran la vida de millones de personas.

El teólogo Matthew Fox, autor de un libro crucial titulado La llegada del Cristo Cósmico, nos dice que cuando decimos creatividad estamos considerando el más elemental y el más íntimamente profundo aspecto espiritual de nuestro ser. Lo que todavía no ha brotado en cada uno de nosotros es una semilla suprema. He allí el designio magno de la Creación. Aquí y ahora. Lo descubre espontáneamente todo artista inspirado, la madre que amamanta, el niño que juega, el meditador desapegado, el sembrador de paz. Pitágoras decía: “porque de una divina raza están hechos los seres humanos, y hay también la sagrada naturaleza que les muestra y les descubre todas las cosas.”